
En apenas dos años
Hulu se ha ido haciendo un hueco importante entre el sector de internautas que demanda
productos audiovisuales de calidad. Este portal fue creado por la NBC y la FOX para, en principio, emitir sus series estrella en alta calidad tras su estreno en televisión. Frente al comportamiento más caótico de Youtube o la descarga de copias de dudosa calidad vía P2P, lo que ofrece Hulu son contenidos por
streamming en los que, frente a los 18 ó 20 minutos de publicidad que se insertan en un episodio que dura 45, se incluyen cinco cortes publicitarios de treinta segundos, seguros como están sus responsables de que nadie abandona la pantalla por treinta segundos de anuncios.
La forma de ver televisión ha cambiado por completo; los grabadores DVR propician acceder a los contenidos sin necesidad de someterse a la tiranía de las parrillas de las grandes cadenas; y cuando se revisa una grabación, es fácil saltarse los cortes publicitarios, con lo cual todos los estudios de audiencia y difusión de las franjas
prime time se ven afectados por este comportamiento, especialmente con los contenidos de ficción. Con la banda ancha de Internet, la televisión por demanda y a la carta es posible, por lo que proyectos como Hulu han entendido que, para generar demanda, tienen que
cambiar la estrategia de inserción de publicidad. Si en Internet se reproduce exactamente lo que se ha emitido en antena con sus cortes publicitarios íntegros, los usuarios abandonarán inmediatamente. De ahí que la inserción de
spots esté muy limitada para evitar que la audiencia despegue la mirada de la pantalla. Y la experiencia está resultando mucho más
rentable que la adquisición de YouTube por parte de Google.
Una buena parte del éxito de Hulu radica en su
sencillez, su limpieza y, por supuesto, en la calidad de sus contenidos. Y en lo que a la
publicidad respecta, aprovecha inmediatamente el perfil del usuario para realizar una segmentación y propiciar una planificación dirigida a un público objetivo más selecto.
A este portal se ha sumado ya Disney, y en él se ofrecen no sólo todas las series que el público quiere ver, sino también cine. Hulu ya ha dejado de ser una versión beta privada, aunque de momento sólo puede ser disfrutada por usuarios de Estados Unidos (si bien ya hay ciertas
soluciones para ese problema en la red). En cualquier caso, llegará más temprano que tarde al viejo continente.